8 abr. 2012

A favor de las bibliotecas


De pequeña me llevaban a las bibliotecas. Los sitios donde vivíamos cambiaban, pero siempre había una biblioteca. Luego empecé a ir sola. Y se convirtió para mí en un espacio de libertad. Podía leer sin la supervisión de un adulto que eligiera por mí. [...]

Llevo años de cuentera y he visto mucha ilusión en las bibliotecarias/os que organizan actividades culturales. Apartan sillas mientras te hablan, acondicionan el espacio para que todo salga bien. Te cuentan de la última presentación de un libro, del club de lectura... Me gusta contar en bibliotecas. Jugar a llegar antes de la sesión y buscar en las estanterías algún cuento de mi repertorio, ver a la gente ojear libros en la espera de los cuentos, me gusta que la gente no pague por escuchar historias. Que las bibliotecas sean espacios de cultura gratuitos. Y de encuentro. Una biblioteca no es un almacén de libros, como un bibliotecario/a no es una máquina de préstamo. [...]

Merecemos bibliotecas abiertas y vivas, para no tener tanto miedo.

Texto completo en http://cristinaverbena.wordpress.com/2011/12/07/a-favor-de-las-bibliotecas