4 jul. 2012

Soy bibliotecaria desde hace 40 años


[...] Durante cuarenta años se han ido llenando de color. Esa transformación se ha hecho gracias a tres elementos: la ilusión de los trabajadores, el apoyo económico de la Administración Pública y, sobre todo, la gente, que ha ido ocupándolas y dándoles vida. Pero lo que se ha tardado cuarenta años en construir se está yendo por la borda en unos meses. [...]

En una situación como esta, hay políticos que sólo contemplan una solución: que las bibliotecas busquen financiación privada. Que convenzan a las grandes empresas y a los bancos de que les den dinero para programar actividades. Pero entonces, ¿en qué se invierte el dinero público, el que se recauda con los impuestos, es decir, nuestro dinero?

Quizá en apoyar a los bancos. Curiosa administración sería la que diera montañas de dinero público a los bancos y luego les pidiera, como quien pide limosna, una pequeñísima parte de ese dinero para hacer actividades en las bibliotecas públicas.

Conmigo que no cuenten para eso. Primero porque no creo en la generosidad desinteresada de los grandes bancos o las grandes empresas. Y luego porque creo que la Administración tiene que hacer frente a su responsabilidad, y su responsabilidad es gestionar lo público. Para ello tienen el dinero -los impuestos- y la mano de obra -los funcionarios-. Si con todos esos medios hay políticos que no se ven capaces de dar los servicios fundamentales, deben dimitir y dejar que lo intenten otros.

Pero volviendo a la actualidad bibliotecaria, ¿qué alternativa queda para seguir haciendo un buen trabajo sin dinero público y sin el bibliotecario especialista?

La respuesta la encontré hace unos días, en boca del escritor Xabier Puente Docampo. Él dice que si la Administración no administra cultura, los ciudadanos que la sienten necesaria deben tomar las riendas y que, de la misma manera que en otros tiempos se constituían “cajas de resistencia” alimentadas cooperativamente por los trabajadores para poder comer cuando vinieran mal dadas, los ciudadanos que no pueden prescindir de la cultura deben abrir cajas de resistencia cultural para organizar las actividades que la administración no organiza. [...]

Texto completo en http://www.guadaque.com/index.php?option=com_content&view=article&id=27665%3Asoy-bibliotecaria-desde-hace-40-anos
Artículo de opinión redactatado por Blanca Calvo